lunes, 4 de julio de 2011

AMIGO SEGURA


Un día leí en un libro que  todas las tristezas son parecidas y que lo que mejor les sienta es llorar y llorar;  la tristeza se come las lágrimas como si fueran caramelos y que una excelente idea  es sacarla a dar un paseo. Todo esto lo leí y me pareció precioso.

Amigo Segura, yo no sé si la tristeza que me inunda es parecida o no a la que he sentido por otras pérdidas; solo sé que hoy me parece la más grande y que, aunque la saco a pasear, no encuentra guarida.  Después de la incredulidad, la incomprensión, el sentimiento de injusticia, la rabia…no me queda otra opción que la de soportar el sufrimiento,  asomarme al vacío que provoca tu falta, ya irremediable.  El dolor que más me aprieta es saber que mañana, o pasado mañana, o de aquí a unos días… NO TE ENCONTRARÉ.
 Amigo Segura, dejas muchos huecos.
Tu AMISTAD, llena de discusiones, risas, acuerdos, desacuerdos, alegrías, tensiones, complicidades, debates, ideas , ilusiones compartidas… ha sido, seguirá siendo, importante para mí al igual que sé que la mía lo fue también para ti.
También leí en ese libro que la casa de la tristeza siempre mira al mar. El ir y venir de las olas alimenta la melancolía. No le funciona el timbre y recibe pocas visitas.
Seguro que en multitud de ocasiones me asomaré a esa casa sin poder ni querer evitarlo AMIGO.  Cerraré los ojos para que esas olas no me traigan melancolía sino solo los recuerdos que me asomen a la alegría de haber tenido tu amistad.  Me gustaría mucho también, creo que será mi consuelo,  que esas olas me digan que sí, que al menos en algunos de los momentos que viviste, contribuí a tu sonrisa y que fuiste con ella FELIZ.

Hasta siempre AMIGO

4 comentarios:

Francisco dijo...

Pedro, entrañable y emotiva carta a nuestro querido Segura.
No se si compartir la pena es menos pena, pero lo que si te puedo asegurar es que somos muchas personas, en muchos lugares los que compartimos tu sentimiento.
Un abrazo

Manolo dijo...

Pedro, mi relación con nuestro amigo Segura, quizás no haya sido tan intensa como la tuya, pero te aseguro que desde que nos dejó, no pasan ni cinco minutos que no me acuerde de él. Ayer, comentándolo con Mari, coincidimos en lo mismo, Segura tenía algo que sólo podía tenerlo él, era entrañable. Hasta siempre amigo.
Manolo.

maricarmenmurillo dijo...

Muchas gracias por las palabras que le dedicas a mi padre. Eres un crack. Rubén

maricarmenmurillo dijo...

Muchas gracias Pedro, tú y yo sabemos que Segura es parecido a eso que llamamos "buena gente".La gente también lo sabe.Mari Carmen.