jueves, 10 de julio de 2014

YO NUNCA FUI A LA ESCUELA


Este es el título del libro de André Stern en el que aboga por una educación basada en la confianza en las personas. Nos cuenta su experiencia sin currículos, sin exámenes, sin horarios…Es músico, compositor, lutier, periodista y asesor educativo. No se si su experiencia es única y no exportable, no generalizable, pero está apoyada en argumentos que  comparto .
Transcribo aquí algunas de sus opiniones que me han interesado. Unas, me han reafirmado, otras, me han convencido y otras, me gustaría confrontarlas, quizás por el ¿exceso? De realismo que dan tantos años de profesión. Aquí las dejo por si a alguien le interesan y le ayudan a pensar y a repensar su tarea como padre y/o maestro.
-TODOS tenemos una inclinación natural y espontánea al aprendizaje expresada a través de la curiosidad, voluntad de exploración, de experimentación…
- LA ESCUELA le pide que deje de jugar para aprender cuando en su cabeza van juntos juego, vida y aprendizaje ( incluso cuando está enfermo)
- EL JUEGO  ha de ser espontáneo y por eso, las actividades dirigidas no cubren sus necesidades ( cada vez somo más aficionados a este tipo de actividades dirigidas constantes , para que “no se aburra” y lo que conseguimos en la mayoría de los casos consumidores voraces  de actividades …..) Estamos siempre “entreteniéndolos”
-EL ENTUSIASMO. Nuestro cerebro se desarrolla exclusivamente ahí donde lo utilizamos con más entusiasmo. En el cerebro de un niño de dos años se observa una tempestad de entusiasmo cada tres minutos. En el de un adulto, apenas TRES AL AÑO…. Para mí, lo primero es el entusiamo, la pasión. Lo demás, viene solo.
APRENDÍ con otros, pero más que enseñarme su profesión, me la mostraron

¿Quizás, así mejorarían un poco los resultados del PISA financiero, que en estos días nos arroja un porcentaje muy alto de alumnos españoles que no saben interpretar una factura? Seguro que, además hay otros medios para conseguirlo, pero cualquiera que quiera conseguir unos resultados profundos y  auténticos no pueden obviar el ENTUSIAMO y la pasión por lo que hacemos