domingo, 20 de febrero de 2011

ZUMO DE LIMÓN


Hoy recibí el enlace a este corto extremeño que optaba a los premios Goya por distintos medios. Debe ser ( como ocurre otras veces) de la misma cadena de correos porque viene acompañado del mismo mensaje...
Confieso que no había visto el corto. Es una de esas cosas que pospones y ni tan siquiera sabes por qué. Lo he sabido después de verlo. Tenía el rato, la disposición y las ganas...
Ha sido un sufrimiento. No puedes parar esa pelota de emociones que se instala en tu garganta y no te deja tragar. ¿Somos víctimas o verdugos? ¿ O somos ambos a la vez?
El tiempo, sobre todo el feliz, corre tanto...Deberíamos aprender, nos deberían enseñar a tomarlo a sorbitos , a dosificarlo en perlas de felicidad. Ese ratito, en el limonero, oliendo y sabiendo a limón fresco con tanto amor, con tanta pasión... Luego, vamos exprimiendo la vida o la vida nos va exprimiendo que para el caso es lo mismo. Qué duro resulta ver esas arrugas llenas de soledad y qué fácil es enternecerte y ponerte de su lado!! Por qué pasa tan rápida la vida? El tiempo se escurre entre los dedos de las rutinas, de las obligaciones, de las risas y... no sabemos, mejor dicho, no se ralentizar los momentos que merecen la pena, que me hacen feliz...a veces me parece que me trago la vida en vez de saborearla. Es triste ver a la protagonista en esa SOLEDAD, sin saber si lo ha hecho bien o mal, sin saber si es víctima o verdugo, sin saber si te duele porque te recuerda a alguien a quien quizás no dedicaste el tiempo suficiente o te pone frente al espejo de la vida y te recuerda lo ácida que puede ser. En definitiva, sin saber si es ficción o realidad.
Como dicen los versos: hay que ver cómo resbalan los días...




3 comentarios:

JARA D.P. dijo...

Un buen corto, sí señor...me ha emocionado mucho y me ha hecho pensar también...deberíamos valorar más lo que tenemos para no poder arrepentirnos después con "y si...?"
Merecida nominación.

rafa dijo...

La vida de todos en 16 minutos, cuanto poder, soberbia, genio, cuando somos jovenes sin valorar que algun dia seremos mayores y todo ese poder se esfuma, y cuantos recuerdos y hechos que quizas ahora con la edad cambiariamos, pero que ahora no podemos hacerlo, puesto que nunca, nos planteamos que esta vida, solo se vive una vez, y que este tren no tiene marcha atras, y como el limon qe se cae y se arruga con el paso del tiempo, esa es nuestra vida, al principio ese sabor acido, fuerte, cuando estamos en nuestra juventud y como poco a poco se va perdiendo ese sabor y ese color. Viendo cortos como este, aprenderiamos a valorar mas los pequeños detalles que tiene esta vida, como un cafe o una conversacion con un amigo, pero todos estamos metidos en la espiral que nos arrastra, creada por esta sociedad, y al final, cuando te quedas solo, piensas en esos pequeños detalles que no vivistes y que no volveran.

Pedro Díaz Acero dijo...

Pues cuando quieras tomamos ese café y conversamos amigo